El Cerro de la Virgen

En cuanto a la Virgen del “Cerro la Virgen”, cuentan las tradiciones maleñas que, en los albores de la época republicana, un grupo de familias salió del pueblo muy de madrugada, con dirección a Lima y más allá de “la vuelta de Camacho”, comenzaron a comentar los abusos de los bandoleros, quienes atacaban a los viajeros en forma salvaje y sin piedad, golpeándolos para que confesaran  donde llevaban el dinero y las prendas, desvistiéndoles, descociendo monturas y aparejos y finalmente  los dejaban amarrados. A los pocos minutos se les presentó una mujer con un niño en los brazos y les pidió que le dieran algo  de comer a su hijo, lo que aceptaron gustosos los viajeros; la Señora,  muy complacida y agradecida  por la caridad, desdijo: “Vayan tranquilos que nada os pasará, yoles protegeré todo el recorrido y los vigilare desde mi casa”, terminó diciendo, señalando el cerro y en ese instante una nube blanca ocultó a la mujer desapareciendo en el alba de aquel día. Nuestros paisanos, asombrados y preocupados llegaron a ”Caracoles” y estando a punto de ser asaltados, apareció aquella mujer que, levantando su brazo hizo que apareciera una nube oscura y una gran neblina que impidió que fuesen asaltados, llegando con seguridad a Lima, donde comentaron lo sucedido con sus amistades, quienes no creyeron lo que narraban. Cuando volvían de Lima, les parecía que alguien les seguía y que protegía su camino, pero el asombro fue más grande cuando miraron  al cerro donde aquella mujer se les presentó y vieron una virgen con un niño en sus brazos, que es lo que hasta hoy vemos al pasar por el  denominado “Cerro de la Virgen”.